Sobre mí

Fátima Ruiz, Cartagena 1991
Mi nombre es Fátima y mi pasión es la fotografía. Soy Técnico Superior en Artes Plásticas y Diseño en Fotografía por la Escuela de Arte de Murcia y adoro crear nuevos mundos a través de ella y convertirlo en una forma de expresión, aunque también me dedico a la formación fotográfica. ¿Quieres saber un poquito más de mí?
Podríamos diferenciar dos vías de trabajo, una de ellas es mi trabajo de autor en le que hago y deshago a mi antojo volcando toda mi personalidad en él. Un trabajo que se caracteriza por tener un aura oscura, macabra, onírica y triste, con toques muy simbólicos.
Por otro lado está la parte de la formación que disfruto muchísimo también, como bien he dicho la fotografía es mi pasión y adoro haciendo cursos especializados o de manejo básico de la cámara. En mi sección de talleres puedes ver todos los que tengo y si no lo hay, ¡lo invento!

Además también realizo encargos, books, fotografía de producto, publicitaria, musical, etc.

Cursos Impartidos

Cursos impartidos

Exposiciones

Exposiciones

¿Hablamos?

Si te apetece contarme tu idea o resolver alguna duda escríbeme sin compromiso. Estaré encantada de leerte y responderte lo antes posible.

¿Hablamos?

Si te apetece contarme tu idea o resolver alguna duda escríbeme sin compromiso.
Scroll al inicio

TENEBRAE
 2026

TENEBRAE
 2026
Tenebrae forma parte de la primera edición del Foto Fest Cartagena, un nuevo ciclo de exposiciones y actividades en torno a la fotografía contemporánea, liderado por Juan Manuel Díaz Burgos. En esta convocatoria nacional, artistas emergentes y consolidados dialogan con temas fundamentales del ser humano a través de una mirada crítica y sensible.
La exposición ‘Tenebrae’ se presenta en el Palacio Consistorial de Cartagena, una sede histórica que potencia el carácter reflexivo y ritual de las obras.
Tenebrae reúne una serie de fotografías de Fátima Ruiz nacidas de la sombra y de la necesidad de mirar hacia dentro.
Las imágenes que componen esta muestra no buscan la belleza complaciente, sino una belleza incómoda, cruda y honesta. Cuerpos, miradas y escenas se construyen desde una estética oscura y ritualista, donde la luz no salva, sino que revela.
Tenebrae no habla de la oscuridad como ausencia, sino como origen —como un espacio fértil donde lo humano se quiebra, se transforma y se reconoce. Cada fotografía es una grieta, una confesión silenciosa, una invitación a mirar aquello que solemos negar.
Esta exposición propone al espectador un acto de introspección: entrar en la sombra sin miedo, sostener la mirada y aceptar que también ahí habita lo verdadero.